Prólogo del autor

(Junio, 1845) En el de la primera edición de esta obra, y en la parte zoológica del «Viaje del Beagle», dije por qué circunstancias llegué a agregarme a esa expedición en derredor del mundo. El capitán Fitz-Roy, comandante de la expedición, deseaba llevar a bordo e su buque un naturalista, y ofrecía cederle parte de su cámara. Me presenté, y gracias a la influencia del capitán Beaufort, ingeniero hidrógrafo, los lores del Almirantazgo tuvieron a bien aceptar mis servicios. Permítaseme, pues, expresar toda mi gratitud al capitán Fitz-Roy, porque a él debo el haber podido estudiar la historia natural de los diferentes países que visitamos. Añadiré que, durante los cinco años que pasamos juntos, tuve siempre en él un amigo sincero y obsequioso. También quiero manifestar mi agradecimiento a los oficiales del Beagle (1), que tan llenos de bondad estuvieron siempre conmigo.

(1) Aprovecho esta ocasión para dar las gracias muy especialmente a Mister Bynoe, médico del Beagle, quien mecuidó con el más acendrado afecto en Valparaíso.


Este tomo contiene, en forma de Diario, la historia de nuestro viaje y algunas breves observaciones acerca de la historia natural y la geología, que, por su carácter, me han parecido capaces de interesar al público. En esta nueva edición he acortado mucho algunas partes y extendido otras, con el fin de hacer más accesible la obra a todos los lectores. Pero los naturalistas han de recordar que para los detalles es preciso que consulten las grandes publicaciones donde se comprenden los resultados científicos de la expedición. Así, la parte que trata de la historia natural de la expedición contiene: una Memoria del profesor Owen acerca de los mamíferos fósiles; otra de Mr. Waterhouse acerca de los mamíferos vivos; otra de Mr. Gould acerca de las aves; otra del reverendo L. Jenyns acerca de los peces, y otra de Mr Bell acerca de los reptiles. He añadido a la descripción de cada especie algunas observaciones respecto a sus costumbres y al medio en que habitan. Estos trabajos, de los cuales soy deudor al desinteresado celo de esos sabios, no hubieran podido emprenderse sin la liberalidad de los lores comisarios del Tesoro, quienes, a petición del canciller del Echiquier, se dignaron concedernos la cantidad de 25.000 duros (1.000 libras esterlinas) para sufragar parte de los gastos requeridos por esa publicación.

Yo mismo he publicado algunos volúmenes: acerca de la estructura y la distribución de los arrecifes de coral; acerca de las islas volcánicas visitadas durante el viaje del BEAGLE, y acerca de la geología de la América meridional. El tomo sexto de las Geological Transactions contiene dos Memorias que escribí acerca de las piedras erráticas y acerca de los fenómenos volcánicos en la América Meridional. Los señores Waterhouse, Walter, Newman y White han publicado ya varias interesantes Memorias acerca de los insectos por mí recogidos, y espero que aún se publicarán otras más. El doctor J. Hooker, en su magna obra acerca de la flora del hemisferio austral, hará la descripción de las plantas -que traje de la parte meridional de América; además ha publicado en las Líneas Transactions una Memoria suelta respecto a la flora del archipiélago de los Galápagos. El profesor Henslow ha publicado una lista de las plantas que recogí en las islas Keeling, y el reverendo J.M. Berkeley ha descrito mis plantas criptógamas.

Por otra parte, en el curso de esta obra tendré el gusto de indicar la ayuda que me han prestado otros varios naturalistas distinguidos. Pero, permítaseme dar aquí sinceras gracias al profesor Henslow, pues él fue quien, cuando estudiaba yo en la Universidad de Cambridge, me hizo aficionarme a la historia natural; él quien, durante mi ausencia, tuvo a bien encargarse de las colecciones que de tiempo en tiempo remitía yo a Inglaterra; por último, él quien con sus cartas dirigió mis investigaciones, y quien, en una palabra, ha sido siempre para mí el amigo más afectuoso.

0 comentarios: